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Uveítis: inflamación ocular que puede destruir la visión

La uveítis es la inflamación de la úvea y una causa importante de pérdida visual en adultos jóvenes. Puede ser infecciosa o autoinmune. El diagnóstico precoz y el tratamiento son fundamentales para preservar la visión.

Dr. Fabián Monges
·6 min de lectura

La uveítis es la inflamación de la úvea, la capa vascular media del ojo formada por el iris, el cuerpo ciliar y la coroides. Junto con sus extensiones (retina, vítreo), la inflamación puede comprometer múltiples estructuras oculares. Es la tercera causa de ceguera prevenible en el mundo desarrollado, responsible del 10-15% de los casos de ceguera en países desarrollados.

Tipos de uveítis según localización

Uveítis anterior (iritis)

Afecta el iris y el cuerpo ciliar anterior. La más frecuente (75%). Se presenta con ojo rojo, dolor, fotofobia y visión borrosa de inicio agudo. La pupila puede estar irregular por sinequias (adherencias entre iris y cristalino).

Uveítis intermedia

Afecta el vítreo anterior y la retina periférica (pars plana). Se manifiesta con moscas volantes y visión borrosa sin mucho dolor. Puede ser idiopática o asociada a esclerosis múltiple o sarcoidosis.

Uveítis posterior (coroiditis, retinitis)

Afecta la coroides, la retina o el nervio óptico. Frecuentemente infecciosa (toxoplasmosis es la causa más frecuente de uveítis posterior en Argentina). El riesgo de daño visual permanente es mayor.

Panuveítis

Inflamación de todas las capas oculares simultáneamente. Las formas más severas: enfermedad de Vogt-Koyanagi-Harada, oftalmía simpática.

Ojo rojo con dolor, fotofobia y visión borrosa de aparición aguda puede ser una uveítis anterior. No es una conjuntivitis — requiere examen con lámpara de hendidura urgente. El tratamiento con colirios corticoides y midriáticos debe comenzar cuanto antes para prevenir complicaciones (sinequias, glaucoma secundario, catarata).

Causas

  • Autoinmunes: espondilitis anquilosante (asociada frecuentemente a uveítis anterior), artritis reumatoidea juvenil, sarcoidosis, enfermedad inflamatoria intestinal.
  • Infecciosas: toxoplasmosis ocular (la más frecuente de uveítis posterior en Argentina), herpes simple y zóster, citomegalovirus (en inmunosuprimidos), tuberculosis, sífilis.
  • Idiopáticas: hasta el 40% no tiene causa identificable.
  • Traumáticas: oftalmía simpática (respuesta autoinmune al trauma del ojo contralateral, muy infrecuente).

Uveítis y enfermedades sistémicas

La uveítis puede ser la primera manifestación de una enfermedad sistémica autoinmune o inflamatoria. El oftalmólogo solicita estudios sistémicos (HLA-B27, ANCA, ANA, VDRL, PPD/IGRA, Rx tórax) para buscar la causa y derivar al especialista correspondiente si es necesario.

Tratamiento

Uveítis no infecciosa

Corticoides tópicos (colirios de prednisolona o dexametasona) para la uveítis anterior; corticoides periOculares (inyección de triamcinolona subconjuntival o subtenon) o sistémicos para las formas más posteriores o severas. En uveítis crónica recurrente, inmunomoduladores sistémicos (metotrexato, azatioprina, micofenolato) o biológicos (adalimumab, infliximab).

Uveítis infecciosa

El tratamiento apunta a la causa: pirimetamina + sulfadiazina para toxoplasmosis, aciclovir/valaciclovir para herpes, rifampicina + isoniazida para tuberculosis, penicilina para sífilis. Los corticoides se agregan con cuidado como antiinflamatorios una vez iniciado el antibiótico/antiviral.

Preguntas frecuentes

¿La uveítis se cura sola?

La uveítis anterior aguda a veces tiene un curso autolimitado, pero sin tratamiento puede causar complicaciones permanentes como sinequias (adherencias del iris), glaucoma secundario y catarata. Siempre debe evaluarse por un oftalmólogo y tratarse adecuadamente.

¿La uveítis puede volver?

Sí. Muchas formas de uveítis son crónicas o recurrentes. Los pacientes con espondilitis anquilosante, por ejemplo, pueden tener episodios repetidos a lo largo de la vida. El seguimiento regular permite manejar las recaídas antes de que causen daño severo.

¿Qué pasa si no trato la uveítis?

Las complicaciones de la uveítis no tratada o mal controlada incluyen: glaucoma secundario (daño al nervio óptico por presión alta), catarata (por los corticoides o la inflamación), edema macular cistoide (la causa más frecuente de pérdida visual), neovascularización y, en casos graves, phthisis (ojo encogido y ciego).