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Retinopatía diabética: cómo la diabetes daña tus ojos

La diabetes afecta silenciosamente los vasos de la retina durante años antes de producir síntomas. Conocer los estadios y los tratamientos disponibles puede salvar tu visión.

Dr. Fabián Monges
·7 min de lectura

La retinopatía diabética es la complicación ocular más frecuente de la diabetes mellitus y la principal causa de ceguera evitable en adultos en edad laboral a nivel mundial. Afecta a casi la totalidad de los pacientes con diabetes tipo 1 que llevan más de 20 años de evolución, y a más del 60% de los diabéticos tipo 2. Sin embargo, con diagnóstico precoz y tratamiento adecuado, la mayoría de los casos de ceguera son prevenibles.

Cómo daña la diabetes a los vasos de la retina

La hiperglucemia crónica genera un daño progresivo en los capilares retinianos a través de varios mecanismos: engrosamiento de la membrana basal vascular, pérdida de los pericitos (células que sostienen la pared capilar), inflamación endotelial y aumento de la permeabilidad vascular. El resultado es una retina que sangra, que se inflama y que, en estadios avanzados, intenta generar nuevos vasos sanguíneos frágiles y anómalos que complican aún más el cuadro.

Estadios de la retinopatía diabética

Retinopatía no proliferativa

Es el estadio inicial. Los cambios se limitan a la retina sin formación de nuevos vasos. Se clasifica en leve, moderada y severa según la cantidad y extensión de las alteraciones visibles en el fondo de ojo: microaneurismas, hemorragias intrarretinianas, exudados duros y algodones.

Retinopatía proliferativa

En respuesta a la isquemia retiniana, el ojo produce factores de crecimiento vascular (VEGF) que estimulan la formación de neovasos anómalos. Estos vasos son frágiles, sangran fácilmente hacia el vítreo y pueden generar membranas fibrovasculares que traccionan la retina. Es el estadio de mayor riesgo de ceguera.

Edema macular diabético

El edema macular diabético puede presentarse en cualquier estadio y es la causa más frecuente de pérdida de visión en diabéticos. Ocurre cuando la permeabilidad anormal de los capilares permite que el líquido se acumule en la mácula, la zona de mayor agudeza visual. Produce visión borrosa y distorsionada que interfiere con la lectura y el reconocimiento de caras.

Tratamientos disponibles

  • Fotocoagulación láser: tratamiento clásico de la retinopatía proliferativa. El láser destruye zonas isquémicas de la retina periférica para reducir la producción de VEGF y evitar la progresión de los neovasos.
  • Inyecciones intravítreas de anti-VEGF: tratamiento de primera línea para el edema macular diabético. Fármacos como ranibizumab, bevacizumab o aflibercept bloquean el VEGF y reducen el edema de forma significativa. Requieren aplicaciones periódicas.
  • Vitrectomía: cirugía indicada en la retinopatía proliferativa complicada (hemorragia vítrea persistente, desprendimiento de retina traccional). El Dr. Fabián Monges realiza estas cirugías en Ramos Mejía.
  • Control glucémico estricto: no es un tratamiento ocular, pero es la base de todo. Cada punto de reducción de HbA1c tiene un impacto directo en la progresión de la retinopatía.

¿Con qué frecuencia deben controlarse los ojos los diabéticos?

La frecuencia del control oftalmológico depende del estadio de la enfermedad. Sin retinopatía: control anual. Retinopatía leve-moderada: cada 6 meses. Retinopatía severa o edema macular: cada 3 meses o según indicación del especialista. El Dr. Fabián Monges puede evaluar su caso en Liniers o Rafael Castillo.

La importancia del control glucémico

Los grandes estudios clínicos (DCCT para diabetes tipo 1, UKPDS para tipo 2) demostraron que el control intensivo de la glucemia reduce el riesgo de desarrollar retinopatía y enlentece su progresión de manera significativa. El objetivo de HbA1c por debajo de 7% es el estándar recomendado. El control de la presión arterial y los lípidos también juega un papel importante en la salud vascular retiniana.

Preguntas frecuentes

¿La retinopatía diabética tiene síntomas en sus primeras etapas?

No. La retinopatía diabética es asintomática en sus estadios iniciales y moderados. La visión puede ser perfecta mientras los vasos retinianos se van dañando silenciosamente. Por eso el control periódico del fondo de ojo es imprescindible en todos los diabéticos, incluso en los que ven bien.

¿La retinopatía diabética tiene cura?

No tiene cura definitiva, pero sí tiene tratamientos muy eficaces para detener su progresión y recuperar visión perdida por edema macular. El objetivo del tratamiento es estabilizar la enfermedad y preservar la visión. Cuanto más precoz sea el diagnóstico, mejores serán los resultados.

¿Puedo consultar al Dr. Monges sin derivación médica?

Sí. El Dr. Fabián Monges atiende consultas de retina en su consultorio de Liniers (CABA) y en Rafael Castillo (La Matanza). No se requiere derivación previa. Si es diabético y nunca se realizó un fondo de ojo, es el momento de hacerlo.