Las quemaduras químicas oculares representan el 10-15% de los traumatismos oculares y son una de las pocas situaciones donde la acción del propio paciente en los primeros minutos determina el pronóstico visual final. No existe otra patología ocular donde el primer respondedor sea tan importante.
Álcalis vs. ácidos: no es lo mismo
Quemaduras alcalinas (las más graves)
La lejía (hipoclorito), la cal viva, el amoniaco, el cemento, el hidróxido de sodio y los limpiadores domésticos fuertes son alcalinos. Los álcalis saponifican las membranas celulares y penetran en profundidad rápidamente — pueden atravesar la córnea y llegar a la cámara anterior en minutos. No se autolimitan: siguen dañando mientras haya pH alcalino en el tejido. Son las quemaduras más devastadoras.
Quemaduras ácidas
El ácido de batería, el ácido clorhídrico (muriático), el vinagre concentrado. Los ácidos precipitan las proteínas y forman una capa necrótica que actúa como barrera, limitando la penetración. Generalmente menos graves que las alcalinas, pero igualmente requieren irrigación urgente.
Primeros auxilios: irrigación inmediata
- Ponete debajo del grifo o ducha y dejá correr agua tibia directamente sobre el ojo abierto durante 20-30 minutos continuos.
- Si no podés abrir el ojo por el dolor, forzalo suavemente con los dedos — el dolor de la irrigación es mucho menor que el daño de no hacerlo.
- Sacate los lentes de contacto si los usás, antes o durante la irrigación.
- Si tenés suero fisiológico a mano, es ideal — pero no demores la irrigación para buscarlo.
- No uses leche, jugos ni otros líquidos 'neutralizantes' — el agua corriente funciona y es inmediata.
- Después de irrigar, llamá a urgencias o concurrí de inmediato al oftalmólogo.
¿Cuánto tiempo irrigar?
Evaluación en urgencias
Una vez en el consultorio o guardia, el oftalmólogo evaluará: extensión de la necrosis conjuntival y limbal, grado de opacificación corneal, presión intraocular e integridad del segmento anterior. La clasificación de Roper-Hall guía el pronóstico: desde grado I (buen pronóstico) hasta grado IV (pronóstico reservado para la visión).
Preguntas frecuentes
El ojo no me duele mucho. ¿Es señal de que no fue grave?
No. Paradójicamente, las quemaduras más graves (alcalinas profundas) a veces generan menos dolor porque destruyen las terminaciones nerviosas cornales. La ausencia de dolor intenso no significa que la lesión sea leve. Siempre consultá.
¿Tengo que llevar el envase del producto al médico?
Sí, si podés hacerlo sin demorar la irrigación. El nombre y composición del producto ayudan a predecir el pH, la penetración y las complicaciones esperadas. Sacá una foto del envase si no podés llevarlo.
¿Puedo quedar ciego de una quemadura química?
Las quemaduras alcalinas graves (grado III-IV) pueden causar ceguera permanente por opacificación corneal irreversible y fallo de las células madre limbales. Sin embargo, una irrigación abundante e inmediata reduce significativamente la gravedad incluso en las quemaduras más serias.