El ojo rojo es uno de los motivos de consulta más frecuentes en oftalmología. Muchas veces la causa es benigna —una conjuntivitis viral, una hemorragia subconjuntival o irritación por viento—, pero cuando el enrojecimiento viene acompañado de dolor, la situación cambia radicalmente. Ese síntoma combinado puede indicar enfermedades graves que pueden destruir la visión en horas.
Causas de ojo rojo con dolor: de más a menos urgentes
Glaucoma agudo de ángulo cerrado (emergencia)
Es la causa más grave de ojo rojo doloroso. La presión intraocular sube bruscamente (puede alcanzar valores de 50-70 mmHg, cuando lo normal es 10-21 mmHg). Se presenta con dolor ocular intenso que puede irradiar a la frente, visión borrosa con halos de colores alrededor de las luces, enrojecimiento marcado, náuseas y vómitos. Sin tratamiento en pocas horas, puede causar daño irreversible al nervio óptico. Requiere atención de emergencia.
Uveítis anterior (urgente)
Inflamación del iris y el cuerpo ciliar. Produce ojo rojo, dolor moderado a intenso, sensibilidad a la luz (fotofobia), visión borrosa y pupila pequeña. Puede estar asociada a enfermedades sistémicas como artritis reumatoidea, espondilitis anquilosante o sarcoidosis. Requiere evaluación el mismo día o al siguiente.
Queratitis (urgente)
Inflamación o infección de la córnea. Las causas más frecuentes son bacterias, virus (herpes ocular), hongos o amebas (en usuarios de lentes de contacto). Produce dolor intenso, fotofobia, lagrimeo, sensación de cuerpo extraño y visión borrosa. Sin tratamiento adecuado puede dejar cicatriz corneal permanente.
Endoftalmitis (emergencia)
Infección grave del interior del ojo, generalmente después de una cirugía ocular o traumatismo penetrante. Produce dolor intenso, ojo muy rojo, pérdida de visión rápida y secreción. Es una emergencia oftalmológica que puede llevar a la pérdida del ojo si no se trata de inmediato con antibióticos intravítreos.
Escleritis (moderadamente urgente)
Inflamación de la esclera (la parte blanca del ojo). Produce dolor muy intenso, pulsátil, que puede irradiar a la cara y empeorar con los movimientos oculares. Frecuentemente asociada a enfermedades autoinmunes.
Síntomas que acompañan y su significado
- Halos de colores alrededor de las luces + dolor + náuseas: pensar en glaucoma agudo.
- Fotofobia intensa + pupila pequeña: pensar en uveítis o queratitis.
- Ulceración visible en la córnea (mancha blanquecina): queratitis infecciosa.
- Antecedente de cirugía ocular reciente + dolor + pérdida de visión: descartar endoftalmitis.
- Dolor profundo, pulsátil, sin secreción: posible escleritis.
- Secreción purulenta + sin dolor intenso: conjuntivitis bacteriana (menos urgente).
¿Qué hacer ante un ojo rojo con dolor?
- No automedicarse con colirios con corticoides sin evaluación previa: pueden empeorar una infección herpética.
- No esperar a ver si mejora si el dolor es intenso o la visión está comprometida.
- Contactar al Dr. Fabián Monges por WhatsApp para coordinar una consulta urgente.
- Si hay vómitos, cefalea intensa y visión muy borrosa, ir directamente a la guardia oftalmológica.
- Llevar registro de cuándo empezó, si hubo traumatismo previo, si usás lentes de contacto o si tenés enfermedades sistémicas.
¿Qué diferencia al ojo rojo simple del ojo rojo peligroso?
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar gotas de venta libre para el ojo rojo doloroso?
No es recomendable sin diagnóstico previo. Las gotas vasoconstrictoras de venta libre alivian el enrojecimiento temporalmente pero no tratan la causa. Los colirios con corticoides sin receta pueden ser peligrosos si hay infección herpética o glaucoma. Consultá con el Dr. Fabián Monges antes de usar cualquier colirio.
¿El glaucoma agudo siempre duele?
El glaucoma agudo de ángulo cerrado sí es muy doloroso. Es diferente al glaucoma crónico (el más común), que es silencioso e indoloro. El glaucoma agudo es una emergencia con dolor intenso, ojo rojo y visión borrosa. El crónico se detecta en controles oftalmológicos de rutina.
¿La queratitis por lentes de contacto es grave?
Puede serlo. La queratitis bacteriana o amebiana en usuarios de lentes de contacto puede avanzar rápidamente y dejar cicatrices corneales permanentes que afectan la visión. Si usás lentes de contacto y tenés ojo rojo con dolor, retiralos y consultá urgente. No esperes.