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Oclusión de vena retiniana: visión borrosa por un coágulo en el ojo

La oclusión venosa retiniana es una de las causas más frecuentes de pérdida visual en adultos mayores de 50 años. La hipertensión arterial es el principal factor de riesgo. El tratamiento con inyecciones intravítreas puede recuperar gran parte de la visión perdida.

Dr. Fabián Monges
·7 min de lectura

La oclusión venosa retiniana (OVR) ocurre cuando una vena de la retina se ocluye —por trombosis, compresión o espasmo— interrumpiendo el retorno venoso. La sangre y el fluido se acumulan en la retina, causando edema macular y hemorragias que deterioran la visión. Es la segunda enfermedad vascular retiniana más frecuente después de la retinopatía diabética.

Tipos de oclusión venosa

Oclusión de rama venosa retiniana (ORVR)

Afecta una rama de la vena central. Generalmente ocurre en los cruces arteriovenosos, donde la arteria endurecida comprime la vena adyacente. La pérdida visual es sectorial: el paciente nota que una porción de su campo visual está borrosa o oscurecida. Es más frecuente que la oclusión central y tiene mejor pronóstico.

Oclusión de la vena central de la retina (OVCR)

Afecta la vena principal que drena toda la retina. El fondo de ojo muestra el aspecto clásico de "tomate aplastado": hemorragias en todos los cuadrantes, papila edematosa y dilatación venosa marcada. La pérdida visual puede ser severa. Existe una forma isquémica (peor pronóstico) y una no isquémica.

Factores de riesgo

  • Hipertensión arterial: el factor de riesgo más importante y modificable.
  • Diabetes mellitus.
  • Glaucoma de ángulo abierto (especialmente en OVCR).
  • Hiperlipidemia y tabaquismo.
  • Síndrome de hiperviscosidad (mieloma, policitemia).
  • Trombofilias en pacientes jóvenes (déficit de proteína C, S, factor V Leiden).
  • Uso de anticonceptivos orales en mujeres jóvenes.

El control de la presión arterial es clave

La hipertensión arterial mal controlada es la causa más frecuente de oclusión venosa retiniana. Si ya tuviste una OVR, el control estricto de la presión previene nuevas oclusiones en ese ojo o en el ojo contralateral. El oftalmólogo trabaja en conjunto con el médico clínico o cardiólogo.

Diagnóstico

  • Examen de fondo de ojo: muestra las hemorragias, el edema y la distribución característica.
  • OCT (tomografía de coherencia óptica): cuantifica el edema macular, que es la principal causa de pérdida visual y el objetivo del tratamiento.
  • Angiografía fluoresceínica: evalúa las áreas de isquemia retiniana, que determinan el riesgo de neovascularización.
  • Estudio sistémico: tensión arterial, glucemia, perfil lipídico, coagulación y hemograma.

Tratamiento

Inyecciones intravítreas anti-VEGF

El edema macular secundario a OVR responde muy bien a las inyecciones intravítreas de anti-VEGF (bevacizumab, ranibizumab, aflibercept). Reducen el edema, estabilizan la visión y, en muchos casos, la mejoran significativamente. Generalmente se administran mensualmente al inicio y luego según la respuesta. El Dr. Fabián Monges realiza este procedimiento en sus consultorios de Liniers y Rafael Castillo.

Corticoides intravítreos

El implante de dexametasona de liberación prolongada (Ozurdex) es una alternativa para pacientes que no responden al anti-VEGF o en los que los corticoides son más apropiados. Tiene efecto por 3-6 meses.

Fotocoagulación láser

Se indica cuando hay amplias áreas de isquemia retiniana para prevenir la formación de nuevos vasos anómalos (neovascularización) que podrían causar glaucoma neovascular o hemorragia vítrea.

Preguntas frecuentes

¿Se puede recuperar la visión después de una oclusión venosa?

En muchos casos, sí. Las oclusiones no isquémicas y las de rama tienen un pronóstico visual mejor. Con tratamiento adecuado con anti-VEGF, la mayoría de los pacientes recupera visión funcional. Las formas isquémicas tienen peor pronóstico porque la retina en esas zonas muere.

¿Por cuánto tiempo necesito inyecciones?

El edema macular por OVR tiende a ser crónico o recurrente. Muchos pacientes necesitan inyecciones durante 1-2 años o más. El Dr. Monges ajusta el intervalo entre inyecciones según la respuesta del OCT en cada control.

¿Puede pasarme en el otro ojo?

El riesgo de oclusión en el ojo contralateral existe, especialmente si los factores de riesgo (hipertensión, diabetes, glaucoma) no están bien controlados. El tratamiento de los factores de riesgo sistémicos es parte fundamental del manejo.