La fotocoagulación con láser es un tratamiento en el que la energía de la luz láser es absorbida por la retina y el epitelio pigmentario, generando calor controlado que cicatriza y sella tejido retiniano. No es una cirugía en el sentido tradicional — no hay incisiones ni anestesia general. Se realiza en el consultorio, con la lámpara de hendidura, en sesiones de 10-30 minutos.
Indicaciones de la fotocoagulación
Desgarros retinianos y roturas periféricas
Esta es la indicación más urgente. Un desgarro de la retina es una puerta de entrada para que el líquido entre entre la retina y la coroides, causando un desprendimiento de retina. El láser crea una barrera cicatrizal alrededor del desgarro que sella la rotura antes de que avance. Es un tratamiento preventivo de urgencia —debe realizarse dentro de las 24-72 horas de detectado el desgarro— que evita la cirugía de desprendimiento en la gran mayoría de los casos.
Retinopatía diabética proliferativa
Cuando la diabetes produce áreas de isquemia retiniana, la retina fabrica factores que estimulan el crecimiento de vasos nuevos anómalos (neovascularización). Estos vasos frágiles pueden sangrar (hemorragia vítrea) o traccionar la retina. La fotocoagulación panretiniana (PRP) destruye las zonas isquémicas periféricas, reduciendo el estímulo para la neovascularización. Es el tratamiento que previene las formas catastróficas de la retinopatía diabética.
Oclusiones venosas retinianas con isquemia
Las grandes áreas de no-perfusión retiniana tras una oclusión venosa también pueden estimular neovascularización. La fotocoagulación sectorial o panretiniana se indica en estos casos para prevenir el glaucoma neovascular.
Retinopatía del prematuro
En bebés prematuros con retinopatía severa, el láser ablaciona la retina periférica avascular para detener la progresión hacia el desprendimiento.
Láser para desgarros: urgencia relativa
¿Cómo es el procedimiento?
Se dilatan las pupilas con colirios midriáticos. Se instila anestesia tópica (gotas). Se aplica una lente de contacto especial sobre el ojo para enfocar el láser. El Dr. Fabián Monges aplica los disparos del láser mientras el paciente fija la vista en una luz. El paciente puede ver flashes de luz con cada disparo — no es doloroso, aunque sí puede ser incómodo cuando el láser se aplica cerca de la mácula.
Después del láser
- La visión puede estar temporalmente borrosa o con flashes las primeras horas.
- Posible sensibilidad a la luz el mismo día.
- No hay restricciones de actividad significativas al día siguiente.
- En la PRP (panretiniana), la visión periférica puede verse reducida permanentemente — es el precio de preservar la visión central.
Preguntas frecuentes
¿El láser de retina duele?
Generalmente no. Con anestesia tópica (gotas), la mayoría de los pacientes refieren solo molestia o sensación de calor en los disparos cercanos a la mácula. La fotocoagulación periférica suele ser indolora. Si hay muchos disparos en una sesión, puede aparecer leve dolor postconsulta que responde bien a analgésicos comunes.
¿Cuántas sesiones de láser se necesitan?
Para desgarros, generalmente una sola sesión es suficiente. Para la PRP en retinopatía diabética o isquemia severa por oclusión, puede requerirse 2-4 sesiones con intervalos de 1-2 semanas.
¿PAMI cubre el láser de retina?
Sí. La fotocoagulación láser retiniana está cubierta por PAMI con la autorización y documentación correspondiente. El Dr. Fabián Monges gestiona la autorización para afiliados PAMI desde sus consultorios.