La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es la principal causa de pérdida de visión central irreversible en personas mayores de 50 años en los países desarrollados. Afecta la mácula, la pequeña pero crucial zona central de la retina responsable de la visión fina: leer, reconocer caras, ver televisión y conducir dependen de su buen funcionamiento.
Qué es la mácula y por qué es tan importante
La mácula ocupa apenas el 5% de la superficie retiniana pero concentra más del 90% de la información visual que enviamos al cerebro. Está densamente poblada de conos, los fotorreceptores responsables de la visión de detalle y del color. Cuando la mácula se deteriora, la visión central se pierde progresivamente, aunque la visión periférica (lateral) se conserva: los pacientes pueden caminar, pero no leer ni reconocer rostros.
DMAE seca vs DMAE húmeda
DMAE seca (atrófica)
Es la forma más frecuente, representa el 85-90% de los casos. Se caracteriza por la acumulación de depósitos llamados drusas bajo el epitelio pigmentario de la retina y por la atrofia progresiva de las capas maculares. La pérdida de visión es lenta y gradual. Actualmente no existe tratamiento aprobado para revertirla, aunque sí para enlentecer su progresión (suplementos AREDS2).
DMAE húmeda (neovascular)
Aunque menos frecuente (10-15% de los casos), la DMAE húmeda es responsable del 90% de los casos de ceguera legal por DMAE. Se produce cuando vasos sanguíneos anómalos crecen desde la coroides hacia la retina (neovascularización coroidea). Estos vasos sangran y filtran líquido, dañando rápidamente los fotorreceptores maculares. La pérdida de visión puede ser muy rápida, en semanas.
Síntomas: cómo reconocer la DMAE
- Metamorfopsia: las líneas rectas se ven torcidas o onduladas. Es el síntoma más característico de la DMAE húmeda.
- Escotoma central: mancha oscura o borrosa en el centro del campo visual que impide leer o ver detalles.
- Visión borrosa central que empeora progresivamente.
- Necesidad de más luz para leer.
- Dificultad para reconocer caras.
- Colores apagados o menos vívidos en la zona central.
Test de Amsler: automonitoreo para la DMAE
Tratamiento de la DMAE húmeda: anti-VEGF
La revolución en el tratamiento de la DMAE húmeda llegó con los fármacos anti-VEGF, que bloquean el factor de crecimiento vascular endotelial responsable de la neovascularización. Se administran mediante inyección intravítrea (dentro del ojo) bajo anestesia tópica, en un procedimiento rápido y ambulatorio.
- Ranibizumab (Lucentis): primer anti-VEGF aprobado específicamente para uso ocular.
- Bevacizumab (Avastin): uso off-label ampliamente extendido por su eficacia similar y menor costo.
- Aflibercept (Eylea): mayor afinidad por el VEGF, permite intervalos de tratamiento más largos.
- Faricimab (Vabysmo): el más reciente, actúa sobre dos vías (VEGF-A y Ang-2), con intervalos aún mayores.
El tratamiento requiere inyecciones repetidas a lo largo del tiempo. La frecuencia varía según el fármaco utilizado y la respuesta individual. El objetivo es estabilizar la enfermedad y, en muchos casos, recuperar parte de la visión perdida.
Preguntas frecuentes
¿La DMAE seca puede convertirse en húmeda?
Sí. Aproximadamente el 10% de los pacientes con DMAE seca desarrollan la forma húmeda a lo largo de su evolución. Por eso es fundamental el seguimiento periódico y el automonitoreo con el test de Amsler, para detectar precozmente cualquier cambio hacia la forma neovascular.
¿Hay factores de riesgo modificables para la DMAE?
Sí. El tabaquismo duplica el riesgo de DMAE y acelera su progresión: dejar de fumar es la medida individual más importante. También ayuda protegerse de la luz UV con anteojos adecuados, mantener una dieta rica en antioxidantes (verduras de hoja verde, frutas) y controlar la presión arterial.
¿Puedo quedarme ciego por DMAE?
La DMAE no causa ceguera total porque la visión periférica se conserva. Sí puede causar ceguera legal (visión central menor al 10%), lo que impide leer, conducir y reconocer caras. Con tratamiento precoz para la forma húmeda, la mayoría de los pacientes mantiene una visión útil. Consultá con el Dr. Fabián Monges en Liniers o Rafael Castillo para una evaluación completa.