La sensación de tener arena en los ojos, el ardor al final del día, la picazón persistente o los ojos que parecen cansados todo el tiempo son síntomas que afectan a millones de personas. En la mayoría de los casos la causa es el síndrome de ojo seco, pero a veces hay otras condiciones que necesitan tratamiento específico.
El síndrome de ojo seco: la causa más frecuente
El síndrome de ojo seco (también llamado disfunción lagrimal) ocurre cuando la película lagrimal que cubre la superficie del ojo no es suficiente en cantidad o en calidad. Las lágrimas no son solo agua: tienen tres capas (lipídica, acuosa y mucínica) y cuando alguna falla, el ojo queda expuesto.
Síntomas del ojo seco
- Sensación de arenilla o cuerpo extraño que no es un cuerpo extraño real.
- Ardor, picazón o escozor, especialmente al final del día.
- Enrojecimiento leve.
- Sensación de ojo pesado o fatigado.
- Dificultad para leer o usar pantallas por períodos prolongados.
- Molestia con el viento, el humo o el aire acondicionado.
El síntoma paradójico: lagrimeo excesivo por ojo seco
Uno de los fenómenos más confusos del ojo seco es que muchos pacientes se quejan de que "les lloran solos los ojos", especialmente en el exterior con viento. Esto parece contradictorio, pero tiene sentido: cuando el ojo está seco e irritado, el sistema lagrimal reacciona produciendo un exceso de lágrimas acuosas en forma refleja. Esas lágrimas, sin embargo, no tienen la calidad necesaria para estabilizar la película lagrimal y el ojo sigue seco.
Causas del ojo seco
- Uso prolongado de pantallas (computadora, celular, tablet): reducen el parpadeo hasta un 60%.
- Aire acondicionado y calefacción: resecan el ambiente y aceleran la evaporación lagrimal.
- Lentes de contacto: interfieren con la película lagrimal.
- Medicamentos: antihistamínicos, antidepresivos, anticonceptivos, diuréticos y muchos otros.
- Menopausia: los cambios hormonales afectan la producción lagrimal.
- Blefaritis (inflamación del borde palpebral): altera la capa lipídica de la lágrima.
- Enfermedades autoinmunes: síndrome de Sjögren, artritis reumatoidea, lupus.
- Envejecimiento: la producción lagrimal disminuye naturalmente con la edad.
La blefaritis: cuando el problema está en el párpado
La blefaritis es la inflamación del borde de los párpados donde nacen las pestañas. Las glándulas de Meibomio, que producen la capa grasa de la lágrima, se obstruyen y generan una secreción espesa que altera la película lagrimal. Los síntomas son similares al ojo seco: ardor, arenilla, costras en las pestañas al despertar y ojos enrojecidos por las mañanas. El tratamiento es diferente al del ojo seco puro.
Tratamientos disponibles
- Lágrimas artificiales: el tratamiento de primera línea. Hay muchos tipos (con y sin conservantes). El Dr. Fabián Monges indicará el más adecuado según tu caso.
- Higiene palpebral: limpieza diaria del borde de los párpados con soluciones específicas para la blefaritis.
- Compresas tibias: para abrir las glándulas de Meibomio obstruidas.
- Omega-3: suplementos que pueden mejorar la calidad de la capa lipídica lagrimal.
- Colirios antiinflamatorios: en casos moderados a severos.
- Tapones lagrimales: en casos de ojo seco por déficit de producción.
- Medidas ambientales: humidificadores, pausas en el uso de pantallas, regla 20-20-20.
La regla 20-20-20 para las pantallas
Preguntas frecuentes
¿Las gotas de venta libre para 'ojos cansados' sirven para el ojo seco?
Algunas sí, pero depende del tipo. Las gotas vasoconstrictoras (que reducen el enrojecimiento) no tratan el ojo seco y su uso prolongado puede empeorar la situación. Las lágrimas artificiales sin conservantes son la opción más segura. El Dr. Fabián Monges puede indicarte cuál es la más adecuada para tu tipo de ojo seco.
¿El ojo seco tiene cura?
En la mayoría de los casos el ojo seco es una condición crónica que se controla, no se cura. Con el tratamiento adecuado y los cambios de hábitos correspondientes, los síntomas pueden mejorar mucho. En algunos casos, como el relacionado con medicamentos, eliminar la causa puede resolver el problema.
¿El ojo seco puede dañar la vista permanentemente?
En casos leves a moderados, el ojo seco no causa daño permanente. En casos severos o no tratados, la inflamación crónica de la superficie ocular puede causar daño en la córnea y afectar la visión. Por eso es importante consultar y no dejar el síntoma sin tratar por mucho tiempo.